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lunes, 30 de noviembre de 2009

Parte 7 de "Entrenamiento actoral" por Eric Morris

Hola gente, esta parte es buenísima por qué vienen los ejercicios de SER. Son cortos y la mayoría de ellos se pueden hacer en cualquier lugar, solos o grupalmente. Hay que fijarse la meta de hacerlos todos los días al menos 10 minutos en total. Bueno aquí los dejo, que los disfruten y aprovechen. Si alguien quiere sacar un tema relacionado a la interpretación, deje el comentario y nos hacemos un buen foro. EJERCICIOS PARA SER 1. – Inventario Personal I Es un monólogo del fluir de la conciencia debe hacerse en voz baja, de manera que sólo uno pueda oírse. Uno se pregunta: ¿Cómo me siento?, entonces expresa sus sentimientos y continúa repitiendo la preguntas. Hacerlo durante dos minutos como mínimo y diez como máximo, tantas veces al día como sea posible. Se puede hacer en el supermercado, en el auto, en un restaurante esperado a un amigo, en cualquier lado. Durante el ejercicio, habrá cosas que interfieran, interrumpan o llamen la atención . Se deben incorporar verbalmente estas cosas al monólogo. Por ejemplo: “¿Cómo me siento? Acabo de aclarar mi garganta, preparándome para el ejercicio. Me siento obligado a hacerlo. Tomando aliento, ¿Cómo me siento? Mis ojos vagan por la habitación. Me siento ansioso, un poco tenso en el pecho. Oigo el canto de un pájaro en la ventana. ¿Cómo me siento? Estoy excitado por el trabajo que conseguí hoy, me siento preocupado por tener que empezar a trabajar allí. ¿Cómo me siento? Me siento – uh- trabado. No sé como me siento. Estoy ansioso porque no sé cómo me siento. ¡Así me siento! ¡Ansioso! Tomando aliento. Siento mi estómago flojo. Tendría que perder un poco de peso. Me siento un poco más en contacto con mis sentimientos, un poco menos ansioso. Comienzo a sentir una pequeña excitación... me pregunto de dónde viene. ¿Cómo me siento? Me siento mejor, etc.” El Inventario Personal, si se practica regularmente, permite entrar en contacto con lo que se siente, y entrena para expresar todo lo que sucede momento a momento. No todas las expresiones son verbales; pueden ser vocales, tales como sonidos o gritos. Alivia tensiones y favorece el estado de SER. -------------------------------------------------------------------------------- 2.- El SER Personal Es un buen ejercicio para hacer después del Inventario Personal. No es necesario continuar con el proceso de preguntarse uno cómo se siente. Simplemente se debe SER. Permitir todo lo que uno siente y expresarlo vocal, verbal y físicamente. Reconocer e incorporar todos los obstáculos que surjan. Si, por ejemplo, uno comienza a criticar la autenticidad de los impulsos y esto empieza a interferir en la expresión, entonces se debe incorporar esta crítica, seguida por cualquier impulso verdadero que aparezca. Tratar de encontrar su brecha personal entre la obligación y el impulso. Lo sorprendente de este proceso es que una expresión da lugar a la siguiente y ésta a otra, hasta que el fluir de la realidad surge espontáneamente. Este ejercicio puede hacerse sentado, parado, tendido en cualquier posición. Simplemente uno debe permitirse sentir y expresar todo lo que le sucede. Permítase hacer lo que siente, no lo que piensa que debería hacer. Para ideas adicionales sobre este ejercicio, consúltese en este capítulo, el diálogo grabado entre E.J. y yo. -------------------------------------------------------------------------------- 3.- Inventario Personal II El ejercicio del Inventario Personal anteriormente descripto es una de las mejores maneras de empezar a preocuparse por lo que pasa en el interior de uno mismo. Debe hacerse muchas veces al día. El debe adquirir el hábito de descubrir lo que se siente en cualquier momento dado; hacer un inventario de cómo lo afectan a uno los objetos interiores exteriores, animados inanimados. Como dijimos antes, debe hacerse en voz baja, pregunto ¿Cómo me siento? . Se puede agregar a continuación ¿Cómo me siento por tal cosa? Una vez contestada la pregunta “¿Cómo me siento?”, la próxima debe ser “ ¿Estoy expresando cómo me siento, y si no es así, por qué?”. Esta es una pregunta importante porque impide que el ejercicio se transforme en una gimnasia cerebral. Lo transforma en una vigorosa experiencia de aprendizaje. Si su respuesta es “No, no estoy expresando cómo me siento”, entonces pregúntese “¿Qué puedo hacer para expresarlo?”. “¿Cómo puedo ayudarme a expresar mis sentimientos sin temor a las consecuencias?”. Por ejemplo, “Siento ganas de pegarle una trompada en la nariz”. “Bueno, esto traería consecuencias para el bienestar de otra persona y para el mío, también “. Cuando las consecuencias son demasiado grandes, uno reconoce el deseo de pegar y elige, conscientemente, el no hacerlo. La elección nunca es tan opresora como la supresión. Cuando uno se pregunta, “¿Estoy expresando cómo me siento, y si no es así, por qué?”, el por qué es lo más importante. El por qué permite conocer las cosas que impiden SER. “Porque tengo miedo de lo que piensen de mí”. Si esa es la respuesta que surge, uno logra conectarse con eso como problema. “Porque no quiero que piensen que soy menos que lo que quiero que vean”. Una vez encontrada la respuesta al por qué, entonces uno trata de expresar todo lo que puede. Se comienza a reconocer la totalidad de las emociones. Nadie tiene derecho a negarle a uno lo que siente. Uno se conecta con la totalidad de lo que siente. Y no siempre es lindo. No siempre es bueno, social o cortés con respecto a los demás. A veces uno ama y da, y ama a alguien que no ama ni da, y uno se siente disconforme. De esta manera, uno entra en contacto con la evidencia de que no nos ama. Cuando uno se pone reglas sobre qué debe sentir, esas reglas se trasladan a la escena o a la cámara. Se trasladan porque las reglas son las condiciones bajo las cuales se vive. Esto no significa que no debe transformarse en un animal, y golpear a la gente en la cabeza o robar en el supermercado. No es para nada lo que queremos significar. Hay un cierto nivel de moralidad en el cual se vive. Pero todo el mundo tiene derecho a ser uno mismo, y creo que los actores tienen derecho especial, ya que los sentimientos son sus armas de trabajo. -------------------------------------------------------------------------------- 4.- Yo Soy, Yo Quiero, Yo Necesito, Yo Siento Se hace en voz alta, a la manera de un fluir de la conciencia, pero muy rápidamente, para no tener la oportunidad de reflexionar o premeditar lo que se dice. El propósito es sorprenderse con lo que surge. Se comienza cada oración con una de las cuatro sentencias, no necesariamente en ese orden. Por ejemplo: “Quiero hacer este ejercicio... Estoy tenso... Necesito estar bien... Necesito ser visto... Me siento autoconciente... Siento mis dedos... Necesito dinero... Soy lo que soy... Me siento tonto... Soy lo que soy... Quiero reír... Necesito amor... Quiero saber quien soy... Me siento pleno... Necesito espacio... Estoy escapándole a las cosas... Estoy mirando el piso...” Este ejercicio está destinado a canalizar los impulsos bajo la forma de “Yo soy, yo quiero, yo necesito, yo siento”. Cuando se responde a una línea concreta de auto cuestionamiento, las preocupaciones por la realidad inmediata se hacen más claras. El elemento fundamental es la impulsividad de la respuesta. Si uno se da tiempo para pensar la respuesta, el espacio se llena inmediatamente con los pensamientos condicionados, y no con el sentimiento real. Es importante recordar que si uno está “en blanco “, debe decirse la primera cosa que venga a la mente, no importa que parezca ilógica o sin sentido. Debe repetirse “Yo soy... yo quiero... yo necesito... yo siento... muchas veces. -------------------------------------------------------------------------------- 5.- ¿Qué quiero? El objetivo de este ejercicio es descubrir lo que uno quiere aquí y ahora, pero también en el sentido más amplio. Este ejercicio difiere del anterior porque no se hace impulsivamente. El objetivo es descubrir la vida subyacente de cada uno. El énfasis está puesto en una visión más intelectual y filosófica de lo que uno quiere en la vida. Es necesario comenzar desde un estadio de “aquí y ahora “para lograr una corriente fluida y evitar la tendencia a la pesadumbre. El ejercicio se hace como el Inventario Personal, pero con la pregunta: “¿Qué quiero?” en lugar de “¿Cómo me siento?”. Por ejemplo: “¿Qué quiero?” Quiero descubrir qué quiero. ¿Qué quiero? Quiero ser más feliz. Quiero trabajar más. Quiero ser bueno. Quiero que la gente me respete. ¿Qué quiero? Quiero no preocuparme por esas cosas. Quiero el éxito. Si se desea, se puede unir este ejercicio al Inventario Personal, en lugar de hacerlos separadamente. -------------------------------------------------------------------------------- El propósito del “Método” es lograr una realidad orgánica en escena. Toda la realidad escénica se crea desde la realidad interior del actor, desde sus propias experiencias de vida. El “Método” y su técnicas están estructurados para este fin; sin embargo, el sistema no le dice al actor cómo lograrlo. Ya que toda la gente es diferente y tiene problemas que son únicos, ningún sistema formulado puede funcionar igual para todos. Esta investigación sólo ofrece al actor la búsqueda y los medios para encontrarse a uno mismo y lograr un estado de SER, o sea un ESTADO DE SER UNO MISMO, TOTALMENTE. SER es el elemento primero y básico para todo proceso creativo. Una vez que el actor llega a su realidad, a la verdad, su verdad, en este momento y en este lugar, entonces está listo para transformar esa verdad en lo que requiera el personaje. SER no es un estado que se logra inmediatamente; es una forma de vida que requiere mucho trabajo y experimentación. Además de ingredientes imprescindibles como el talento y un compromiso como artista, se debe tener CORAJE. Uno debe estar preparado para arriesgar y muchas veces sufrir las consecuencias de las propias acciones, mantener la individualidad y fijar los objetivos, de vida y de trabajo. Debe recordarse que nadie en el mundo ha contribuido con cosas definitivas sin arriesgar y, a menudo, provocando resentimientos y controversias. Con frecuencia, vida y actuación son cosas totalmente separadas, pero no debe ser así. Estos ejercicios y los que se describirán más adelante. Intentan transformarse en armas que permitan la total correspondencia entre uno mismo y su trabajo. Cuando uno logra realmente SER, cada parte de uno lo reconoce. El sentimiento es inequívoco. Si se realiza el trabajo, se practican diariamente estos ejercicios y se los hace parte de la propia vida, se experimentará este estado mágico de SER. Los resultados del trabajo están llenos de sorpresas y recompensas inesperadas.
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2 comentarios:

  1. Encuentro estos ejercicios bastante interesantes principalmente por lo instintivos que resultan, si los analizamos en detalle, notaremos que corresponden a acciones que el ser humano constantemente se encuentra haciendo. Desde que nos levantamos nos estamos preguntando cómo nos sentimos, qué queremos... mientras nos duchamos, tomamos una taza de café o nos vestimos, nuestra mente divaga en nuestros más íntimos deseos, planes para el futuro, expectativas. Sin embargo lo interesante de esta propuesta es que nos induce a hacerlo de forma conciente y sistematizada (al menos una vez al día). Este ejercicio además de ser importante para el conocimiento propio. Los voy a poner en práctica y les comento cómo me va...

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  2. ¡Excelente Miss Lechuza! Yo trato de usarlos todos los días y te puedo decir qué los resultados son grandiosos. Muy pronto nuevos ejercicios. Espero qué los pongás en práctica y nos comentés qué cambios notás.

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